"Vivimos corriendo detrás de una perfección que no existe, intentando agradar a todos y olvidando quiénes somos. Si hoy sientes que no eres suficiente o que estás cansado de usar una máscara, detente. Tu valor no está en tu apariencia, en tu cuenta bancaria ni en los aplausos de los demás. Eres una obra de arte, amado tal como eres hoy, con tus grietas y tus dudas. Dios te prefiere auténtico."